La rueda de la vida
Siempre hablo de los circulos de mi vida, los circunferenciados avatares que me hacen una y otra vez volver sobre mis pasos, pero con nuevos pies. Una y otra vez busco hacerle caso a la curva y me reencuentro en situaciones y con personas que hace mucho, no eran ya parte de mi vida.
En algun momento de aquella fotografia estatica, supongo que los que se reencuentran conmigo, esperaran ver a la misma Marcela que les toco conocer, sin embargo han habido cambios profundos en mi, como para simplemente ser la misma. Por supuesto, tengo la misma facil sonrisa y cuando algo me complica por lo formal, lo hecho a la talla, a la broma facil que despabile un poco el hielo tieso de la oportunidad. Trato de acordarme de lo bueno de aquello que fue, que en vez de hacerle el ojo chueco a lo que no me gusto que fuera. Pero hay veces que ni siquiera hago el intento de componer la cara, porque simplemente hay personas a las que no necesariamente quisiera volver a ver y hay situaciones, en las que no me gusta encontrarme nuevamente.
Pero mi vida es esto, un circulo en constante movimiento y como ya dije, vuelvo sobre los mismos pasos que ya di, pero con nuevo pie. Debe ser que algun santo o iluminado del otro lado me propicia la oportunidad mas de una vez, para que yo resuelva todo en esta vida y no me quede en compromiso para la que viene, para que yo sea capaz de hacerle frente a todo lo que deje en pausa en algun momento, y ahora deba encarar con todo lo nuevo que se de vivir. Algo hay alli, en esta rotonda constante de volverme a ver casi en el mismo punto donde estuve antes, pero con un angulo completamente distinto.
Por cierto, esta accion circulatoria requiere de aceptacion y valor para retornar a la playa donde el molde de mis pies, permanece inmovil y dispuesto. Y en algun punto, debo cerrar el circulo completo, para continuar con mi vida. No se trata de volver a marcar la misma huella, para volver a cometer los mismos errores dos veces y lo bueno de este ejercicio constante, es que siempre encuentro errores nuevos para cometer, y aun asi, el circulo se cierra y deja paso a otro nuevo.
Incluso, me he dado cuenta que circulos que abrio mi madre, se entrecruzaron con los mios y ahora soy yo la que resuelve lo que ella no alcanzo. Pero son circunferencias que de alguna forma estaban en mi orbital, porque parte de las personas con las que me tengo que encontrar, fueron parte de mi vida tambien...y porque yo quise, sin resistencia. Entonces, el circulo que aparentemente es un lio no resuelto que mi mama me dejo, en realidad es un circulo que yo misma abri un tiempo atras, y del cual no me habia hecho cargo.
Es complejo explicarlo desde una perspectiva horizontal, bidimensional y monocromatica, porque en realidad, mientras escribo estas palabras, el circulo de escribir sigue abierto, y el del libro y el de la necesidad de sacar todo afuera y exponerlo como otro circulo, mientras se me cruzan otras necesidades que aparentemente no son mias, pero si lo son.
Mi vida no se vuelve mas complicada a pesar de los circulantes, todo lo contrario, va simplificando la necesidad de satisfacer al ego y encontrando su ruta. Va evolucionando e involucionando a la vez, en un estado de equilibrio. Pero en realidad todavia no llego a donde voy, por eso me quedan muchos circulos que volver a caminar, muchas rutas que estan alli para que las vuelva a recorrer.
Entonces, no me niego a nada, porque puede que vuelva a cada lugar donde estado antes, para completar la hebra de la madeja, para terminar la larga espera con un simple beso.
Todo a su tiempo, todo a su tiempo.

