La Bestia
Es tan largo el camino y de todas formas uno crio mañas en el eterno recorrido de un extremo al otro, de la venial configuracion del verso, de la bulimica estipulacion del animo, de la activa confrontacion del musculo, por dejar la apatia, la languida manipulacion de los ritmos de la vida, la ostracica metafora de un silencio desvelado.
El odio es un sentimiento real, ni siquiera profano o metafisico, ni siquiera tiene que ver con una posible venganza en el cuello siempre torturado de arrugas de la bestia, es simplemente dejar que el universo haga, tome sus calculadas vueltas y deje caer sobre ella, las 7 plagas, la lluvia eterna de carbon y cenizas, la maldicion de envejecer a paso lento, pero sin recuerdo.
El universo se encarga porque uno genera su propio destino. De la traicion no hay que encargarse, simplemente esperar a ver pasar el cadaver de tu enemigo, por las aguas siempre inquietas del interminable rio de la vida. Y aunque pareciera que ninguna plegaria va a tener respuesta, todo llega a su tiempo, que no es el mismo tiempo terreno que a nosotros nos acomoda, ni son las mismas leguas submarinas, que a nosotros nos gustaria surcar.
Para quellos que han jurado tu nombre en vano y justificado su accionar con mentiras, tarde o temprano el juicio caera sobre sus hombros, en algun momento de sus vidas, el chasquido de dolor tocara sus cuerpos...o crees que ya no lo ha tocado, cuando no logran tener respuesta para tanta enfermedad, para tanto parasito alojado desde ya en sus intestinos.
Ahora el juego es permanecer tras el visillo, viendo pasar la caravana y el desfile por la calle, mientras me ampara el anonimato, la interseccion invisible de tantas cosas y tanto viaje. Lo bueno es que uno puede habitar las latitudes y ahora ya no es mas necesario dejar prueba de ello. El ego no ayuda a nada mas que a crear la ilusion de que uno tiene algo, de que uno pertenece a algo, cuando en cueros nos recibimos en este mundo y en cueros nos vamos a ir de el.
Este es el momento para no olvidar nada, pero seguir adelante, rodearse del amor de quienes si me conocen, de la paciencia infita de quienes me aman, y recuperar algo del paraiso perdido, de lo que de verdad me falta.
Cuando me quedo en silencio, de verdad me doy cuenta de cuanto te extraño. Pero de aquello, la bestia nunca se entera, porque esta convencida de que es unica, cuando hay tantas como ella.

