Un Regalo de Navidad
Si las varitas magicas existieran y yo pudiera pedir lo que fuera, pediria sin dudar siquiera, volver a abrazar a mi mama, escuchar su voz llamandome y sentir su risa tintineadora en el rellano de la escala. Quisiera tanto ver entrar su automovil al estacionamiento y que con un giro siempre coqueto, buscara la llave entre sus cosas, para abrir la puerta de la casa. Sentir su aroma y saber que a pesar de pensar distinto y sentir diferente, estariamos juntas otra vez.
Pero las varitas magicas no existen, ni para este ni para otros mucho pedidos que me gustaria hacer. Como dijo mi hermano, ella ya no esta y me adapto a la fria idea, comprendiendo que finalmente, fue su propia decision.
Los regalos de navidad pueden ser muchos, pero no habria ninguno que se igualara con la posibilidad de estrechar a mi mama nuevamente y de ver esa luminosa sonrisa en su cara y sentir sus manos acariciando los lulos invisibles, de mi cabeza.
Ella no esta ahora, pero yo ni siquiera pretendo adaptarme a la idea, porque su falta es evidente, porque su locura y sus ideas ya no llenan los espacios que solian ser los suyos.
Tal vez, el unico regalo de navidad que espero es poder sentir a mi mama cerca, muy cerca, porque de verdad estas fechas sin ella, ya no son lo mismo.
Un regalo de navidad, como un a varita magica, seria suficiente.

