Sobrevivir al Beso de la Mujer Araña
Sinceramente, lo que yo creo, no lo creen los otros y como yo vivo, no es referente siquiera, para que vivan otros. No hay mala intencion siquiera, tratando de explicar que a mi no me aplica el mismo territorio ni las mismas brumas, y que de pronto, como el camino es largo y culebrero, yo he tenido que visitar muchas veces las mismas sombras.
Que mi vida es un circulo, es verdad y en muchas nuevas ocasiones me veo enfrentada a las mismas fantagorias, a los mismos bichos, a las mismas culpas de no haber completado el trecho aun. Sin embargo, tengo suficiente humor para saber que todo pasa por algo, para comprender que mis quimeras, son mis quimeras y que los unicos sueños imposibles, son aquellos que uno ni siquiera se atreve a soñar. Mis origenes son bien claros, provengo de la misma huella del volcan, por entremedio de parras y rastrojos y nunca he tratado de escalar puestos poniendole la pata a otros, sobre sus hucas cabezas y puede que me haya dado miles de porrazos creyendo en la gente, y puede que me los vuelva a dar mil veces mas, porque quien nada malo hace, nada de verdad teme... y esa soy yo, prefiero pecar de ingenua y tonta, que de aprovechada y oportunista.
Mi cariño es la honesta manifestacion de mis emociones, y no pretendo ser perfecta, porque no tendria gracia, no tendria siquiera importancia, porque no hay nada mas fome, que alguien que es perfecto y nunca comete errores. Yo he cometido muchos, tanto que no llevo la cuenta, pero de algunos me acuerdo muy bien.
Sacar del ostracismo invertebrado de la Oficina Publica a la zorra maldita, para exponerla al turismo, fue peor que sacar a una serpiente venenosa de su agujero, porque tan rapido como pudo, clavo los colmillos descarada y no se detuvo ahi y aun no se detiene con sus canastos de tortillas y el mate, rescatando la "tradicion del Maule" como si ella hubiera sabido algo de esta, antes de conocerme.
Y lamentablemente, y como no hay antidoto para las cobras, la herida esta y sigue abierta porque una y otra vez me tengo que topar con ella o su sombra o la oscura mancha de sangre que recorre todos los sitios que visito y a estas alturas, ya no es lo mismo cargar la indeferencia, cuando los otros la siguen y le abanican las baratijas que ella porta. Pero supongo que mi mejor venganza es no vengarme, porque finalmente el peso de las evidencias la dejara en mitad del camino y desnuda, mostrando su cara ajada, sus labios partidos con tanto humo, su cuero agrietado, su panza cubierta de escaras, agazapada en la soledad de sus mentiras, lacerada de olvidos.
Ahora, de todas maneras, viene la gran araña y me besa, como si no pasara nada, pero como la veo venir tan cimbrante con sus ocho patas, se de ante mano que el antidoto es la ironia de la vida, que te devuelve al circulo, a ser aquello que fuiste.
He sobrevivido a tanta cosa, que de seguro se como sobrevivir al beso de la mujer araña y sabre sobrevivir a tanta otra bestia, porque como el circulo es perfecto, voy de regreso al turismo.

