Recepción en Casa del señor Embajador
Esto no es mentira, ni siquiera un dislocado invento de mi fecunda y vivaz imaginacion. No es una historia inventada a proposito, para hacer estas horas una cuestion mas entretenida, porque el miercoles recien pasado, a eso de las 7 de la tarde, mi bella y audaz personilla estaba haciendo ingreso nada mas y nada menos, que a la Residencia del Embajador de Gran Bretaña.
El motivo era mas bien pedestre y no me voy a extender en ello, pero la ocasion no lo era tanto y tampoco la virtud del encuentro, porque una acostumbrada a viajar en tercera clase, clase turista o pasaje economico, que no tiene auto, ni cuenta de banco ni grandes legajos o contactos, y que en mas de una ocasion ha sido desdeñada por no pertenecer al "Club" y no ser parte de la elite social, que maneja los hilos economicos y burocraticos de mi pais... en resumidas cuentas, del no tener pituto, influencias o algun familiar empinado en un grandielocuente cargo publico, finalmente, el ser una buena hija de vecino, maulina y criada entre parras y vino, podria haber jubilado la paciencia en algun largo corredor de espera, antes de siquiera haberseme ocurrido asistir a una recepcion en casa del señor Embajador de la Gran Bretaña.
Pero como mi vida es una bella aventura, un dia estoy en la punta de un cerro del secano, tratando de alcanzar los nisperos de un arbol y al siguiente, vestida de gala con taco alto, asistiendo a uan recepcion oficial. Porque la vida esta hecha de contrastes, de tantos finos detalles del hilamento dicharachero y loco del destino, pero tambien se construye con lo que uno imagina y quiere vivir. Segurmanete porque de verdad que no creo en los limites y el potencial esta alli para vivirlo todo, es que siempre puedo ir un poco mas lejos y atreverme a hacer un poco mas.
Los miedos no sirven nada mas que para atajarnos en nuestros sueños, para nada mas que acobardar la decision o bien, para dejarnos donde mismo estuvimos antes. Para perder un amor, para detener la posibilidad de una nueva vida. No es que sea malo tener miedo, quien dijo. A mi me tiritaban las rodillas antes de tener que entrar por la puerta del recinto y envalentonar la mejor de mis sonrisas y agradecer con un gesto decisivo y el estrechon de mano, al mismisimo embajador en persona. Despues del saludo cortez, segui hacia el patio, donde una comitiva de empresarios britanicos aguardaba. Pero ahi ya ni siquiera me tiritaron las rodillas, ni me fallo el verso en ingles, o me senti meridianamente cohibida, simplemente, volvi a ser yo misma con tanta gracia y salagarda que me adorna, volvi a hacer del networking mi esencia.
Lo peor que uno puede hacer en semejantes circunstancias, es tratar de ser quien no se es, porque por mucho que uno practique, igual la ojota marcada se nota y la falta de eses finales al final de las palabras, se despliega. Si uno no pretender ser mas que una misma, todo fluye.
Ahora, a decir verdad, nada era muy rigido y seguido de un manipulado y ampuloso protocolo, porque a eso de las 8, hasta un treile hizo su aparicion en el cesped del patio de la embajada, con su chillido orgulloso y mapuche, para espantar a la concurrencia, mira que ya era hora de acostar pajaritos, detener la verborrea, descansar del dia. Pero yo me retire a las 09:30 hrs.
Como conclusion de la experiencia puedo agregar que una simplemente la vive con aplomo, cosa de no desparramar petit bouche por el piso, ni empinar el codo mas alla de lo necesario. Pero del resto, uno y ellos o ellos y uno, seguimos siendo tan portales como siempre, tan iguales y diversos a la vez.
Es dificil no sonreirse de la ocasion, ni dejar de acuñar una anecdota mas para el tesoro de los nietos, porque de todas formas, porque a esta maulina le sobran aventuras. Pero es la vida que yo misma decidi que fuera, sin culpa.
Que sera lo proximo que se me viene? algun convite con la Reina, o tal vez algun encuentro con el presidnete de Chile? Una nunca sabe, solamente vive a plenitud el todo.

