Cuanto duele
El corazon, late y distribuye su vital energia para mantener viva la ilusion, la fantasia desaplomada de que el amor si vale la pena, de que uno se puede enamorar mas de una puta vez en su vida, de que puede sobrevivir a la mas artera de las traiciones, que puede sobrellevar la infinita pena del abandono, de cobrar con creces la insulsa algarabia del amor.
Cuando yo fui a Salmanca, sabia que me iba a decir que no, que para que nos haciamos cachirulos, si la vida estaba expuesta tal cual como se habia mostrado en los primeros capitulos. Ese viaje era para saldar la deuda, para convertirme en su amante, para demostrarme a mi y al mundo, que con la fuerza de mi corazon, podia llegar tan lejos. Pero no fue un viaje placentero. Recorri calles a solas, fui a un cine para llorar en la trastienda de la noche, para sentir su olor que me rodeaba, pero saber que nunca estaria conmigo. Dormi en la oscuridad de un mundo ajeno, de olores remotos y la unica vez que pude hablar, no hubo nadie que me escuchara.
Yo abri mis ojos en Salamanca y nunca los pude volver a cerrar a la dura realidad de su vida. Camine a solas bajo la lluvia, arrastrando los trozos de mi corazon y trate de conservar la calma, la cordura, el deseo. Pero el dia a dia era cada vez mas arduo. Incluso, cuando vagamos por la Sierra ese sabado de nubarrones, de amor en medio de las matas, de saborear el precio del engano, yo sabia que nunca seria mio y que nunca mas en mi vida me volveria a tocar otro sabado a su lado.
Yo espere que llegara el bus de las ocho de la noche, en el frio y oscuro paramo de la parada del bus, con las agujas de la lluvia claveteando una vez mas mi corazon. Y el lobo negro de la carretera se iba consumiendo cada uno de mis sentidos. Mi regreso fue tan penoso, tan silencioso, que ni siquiera pude llorar. Solamente entrecerre mis ojos y me di cuenta que era hora de volver a casa. A mi casa al otro lado del mundo, a mi universo, a mis hijos.
Y con el tiempo, he tenido que refregarme con todas esas amargas verdades. Con que hay una minima porcion de hombres dispuestos a arriesgar sus mundos, por un mundo nuevo. Que en el fondo el amor no es el motor de otros universos y que por mas que yo escriba, la letra entra en verso muerto, cuando ni siquiera las respuestas se dignaban a llegar.
Cuanto dolio ese amor, cuanto ha dolido y sigue doliendo dentro de mi cuerpo. Cuanto dolor se arrastra en el silencio oblicuo de mis ojos, o en el rictus de mi melancolica sonrisa. Nadie lo sabe y a quien diablos le importa. No soy ni la primera ni la ultima que ha entregado el corazon y luego ha tenido que juntar los partidos trozos, uno a uno.
Pareciera que magnificamente, todo estuviera bien parchado y cosido, pero no es asi, solo yo se que no es asi.


pirataconsabledeseiscuerdas dijo
Hola, que tal
ya ves que no es cierto que nadie te escribe...
El amor, es maravilloso y a veces, doloroso. Supongo, que se puede uno volver a enamorar, supongo...Yo, no puedo dar fe. Solo se, que la vida continua, aunque nada vuelve a ser igual...Las sonrisas, las miradas, los momentos...Yo te entiendo, si. Siento en mi la alegria al despertar que duraba y crecia a lo largo del dia, recuerdo las miradas perdidas, los garabatos en servilletas, los que estaras haciendo...Sentimiento puro, sin cortar, pertenencia plena...
Si, yo te entiendo.
Un saludo, un abrazo, un beso
15 Febrero 2011 | 12:41 PM