Mil ideas on my mind
Así vivo ahora, mitad cristiano, mitad anglo, transitando entre el otro lado y este y sustentando la lógica que me funciona sólo a mi.
Cuando cuento mi historia de los ùltimos meses nadie me cree que pudiera ser real que a punta de mails y largas porfías, el universo convergiera en el mismo metro cuadrado. Ni hablar que cuando me acuerdo del hispano, me da una garrotera porque él no creyó que fuera posible, y se aferró a todos sus imposibles y a tocar el amor y la felicidad, a través de una pantalla. atravesando un vidrio con sólo su corta agonía, de que pudieran haber mejores fórmulas, pero para las cuales no estaba preparado a enfrentarlas.
Es triste para mi a ratos, acordarme de España, porque sólo faltó el ingrediente del atreverse. Pero esas son viejas historias destiladas en un libro y ahora, vivir es distinto a como me pude haber imaginado que fuera.
Han sido largos seis meses en que no todo ha sido algo luminoso. Es ciertos, a ratos he tenido la sensación de que me ahogo y me pierdo, de que estoy viviendo al límite de mis fuerzas, arriesgando incluso la razón. Pero acá sigo estando yo, cansada y con ojeras, cada vez un poco más flaca, atrevida a vivir nuevas y locas aventuras.
Estoy grande también, para saber exactamente lo que me falta, pero no es el momento de mirarle los agujeritos a la trama, cuando hay mil ideas en mi mente. Cuando el curso de mi vida puede indicar hasta la cumbre pelada del Maule, y ahí voy a estar yo, dispuesta a recorrer nievos territorios, a saltar nuveos baches, a dilucidar que este caminar es siempre sobre las frías baldosas negras del lago, descubriendo mi camino sólo para mi.
Siempre me acuerdo de Don Juan y sus requete culebreros consejos, los cuales de alguna virtual forma me dan alas y miro la mariposa ahí donde nadie en realidad la mira con gusto, no hay ni siquiera caricias en esa parte de mi ser, pero veo que la fragilidad es sólo momentánea, que hay nuevas encumbraderas y nuevos días para descubrir este mundo.
No quiero ser lo que no soy, no importa todas las limitancias que tenga mi genio o las pocas adecuadas circunstancias sociales para las cuales nunca estoy preparada. Me enfrento a todo con el desparpajo de haber estado allí por primera vez. Tal vez sea muy naif, básico, literalmente ingenuo, pero que le voy a hacer, si esa soy yo.
Ni me imagino como habrá sido el llegar hasta acá para un montón de otros, para mi ha sido todo un desafío y por supuesto, lo seguirá siendo. Comprendí hace mucho que la única particularidad de esta vida, es que a cada cual le toca un trecho para llenarlo de flores u oponerle el pedregal. A mi me gusta más la floripondia, pero tampoco me voy a amilanar con los pedruscos. Supongo que si algo no ocurrió, debió ser por que hay mejores y más pobladas locuras.

