De un dos por tres
El único lugar sin censura del mundo, debería ser nuestra cabeza. Al menos allí darle rienda suelta al panegírico y los demonios, es una gracil forma de liberar la tensión que causa el método, la formula, la congraciada aceptación de los hechos como están, cuando queremos largarnos con los más fuertes epítetos, con una mata de combos en el hocico hasta que se nos desgasten los puños.
Personalmente esto de ser racionales hasta la saciedad, medidos y educados, de vez en cuando me saca de mis casilleros y me impulsa a saltarme la norma y el manual de Carroñero, por sólo decir lo que debe ser dicho. Sin puntos ni comas y pelos en el asunto. Desnudito y total.
Voy a hablar del que me critica porque hablo con prejuicio sobre Bolaños ( y no voy a corregir el apellido porque curiosamente la primera vez que lo leí, fue en un blog español, donde estaba escrito tal cual). El prejuicio en nuestra cultura latina es una forma de vida, sin embargo, no me gusta practicarlo en profundidad, porque me aleja de lo extraño y me aparta de lo nuevo, dos sutilezas de la vida que me gusta tomar en cuenta. Pero no por ello voy a decir que no lo practico de vez en cuando. Ahí está el prejuicio, bien armado del terror a lo desconocido y la envidia por lo otro, sin embargo para Bolaños, no ha actuado del todo porque primero tuve el trabajo de leerlo y disgustarme por lo poco sustancial que era y luego, porque a mi no me gustó. Así de simple. Fin de la polémica y pasamos a otros asuntos.
Mi vida se resuelve de a saltos de tres matas y dos pollos, lentamente en coordinación con astros presuntuosos que agarran marcha cuando estoy a punto de desfallecer. No me rindo, pero las patas se me cansan y se me arruinan paulatinamente los días. Espiritualidad de mediados de Febrero que no me alcanza para vislumbrar muy lejos y sigo, no quiero detenerme a considerar los inconsiderables, pero ciertamente, me pesa el costal sobre la espalda y se me vuelve a resentir la espalda.
Llevo ocho kilos menos de costra personal, pero de todas formas, tirar estos últimos días el carro, ha sido bastante abusivo en los tiempos y la distancias. Quiero retroceder a tiempos pasados, enmendar los sacrilegios y abarrotar las grutas de los santos con peticiones porque todo se resuelva, pero no es mi estilo, no es mi forma de encarar las diferencias y las aglutinaciones, si no que simplemente ponerle "wendy" y seguir pa' delante, que pa' tras no cunde.
Difíciles momentos de pasión y gloria, de cobardía y arrojo, de mortificación y santificación, porque de vivir sueños personales se trata, porque descubrir la hebra de mi propio camino es mi trabajo, porque en un dos por tres, se resuelve el universo y estaré nuevamente en la cresta de la ola, pero por el momento, maromeo abajo el calor, la intranquilidad y la descoyuntura. Así es mi vida, de dulce y atrás.


yeidylayei dijo
quiubo pues jeje hasta se me habia olvidado tu.....jaja como vas...siempre larguito y tendido tu escrito pero por encima se ve que no tiene desperdicio, yo la verdad no lo lei detenidamente, pero se ve como interesantico....abrazos niña
13 Febrero 2009 | 04:52