Con el culo a dos manos
Una expresión muy chilena es esta, la cual explica que las situaciones de la vida son tan adversas en ocasiones, que a uno no le queda otra que agarrarse el culo con las dos manos y soportar la racha y el temporal, hasta que nuevas y mejores ocasiones aparezcan en la bruma del futuro.
Pero la literalidad también puede estar referida a mi condición de salud actual. El culo partido por los dolores de espalda, caminando con él afirmado a dos manos, agarrando el peso de la existencia en mis caderas.
Esto no es particularmente irracional, me pasa cada cierto tiempo y cuando ya el cuero no da más de si y pide detenciones, paraderos obligatorios para hacer aquella pausa adeudada entre el trabajo, los hijos y el amor.
Si hago recapitualciones convincentes puedo decir que no he parado estos últimos tres años y las revisiones son más extensas de lo que yo hubiera querido, sumando una larga espera por un gringo amor y muchas otras visicitudes, que son largas y poco alegres, de enumerar.
Así, postrada en mi cama como un renacuajo aplastado por los kilógramos de la vida, voy sintiendo el paso del tiempo. Las estacionalidades de mi apertrechado corazón y también la solicitud de hacer cambios imperativamente o sino, estaría escojiendo un cajón para ir a dejar mis restos mortales al cementerio.
Cuantas pausas en la vida de incompetencia y cursos errados por otros, que vienen a dar a mi. Y aquí sigo yo, sin tomar consideraciones mas allá del camino que me toca y me fabrico.
No entiendo de lo que no practico por lo mismo, siento que todos a mi alrrededor irán derecho, que si no, es una cocinader para ellos, un dar cuentas y entregar comprobantes cuando el Pulento baje en personificación de santo, a pedirnos cuentas de lo vivido.
Ahora, si categorizo en la metafísica del Budismo, lo más probable es que aquellos que han pactado con el mal, deberán pagarla en esta vida y reencarnar en sufrimientos y dolores.
El mal causado en mi, se devolverá un ciento de veces más para aquellos que me insultan con su hipocrecía, con sus mentiras y su envidia. No tengo que hacer mucho para que aquello surta efecto, es el universo el que se va a encargar.
Por mientras, no me queda otra que tomarme la droga que me atonta y me relaja, para poder moverme y hacer que mi vida regenere en cuestiones de mejor talante, en la paz y la armonía que cualquiera necesita para estar entero y no con el culamen partido y a dos maoplas agarrado, para que no se vaya al suelo.
Queda hilo en la cañuela, así que daremos como entendido que el culo sanará y podré volver a surtir sueños y desvelos.


balsamo dijo
NO sé si te entiendo muy bien lo que te pasa,pero lo siento mucho ,vendrán tiempos mejores , paciencia. sólo puedo percibir que estas triste ,todos lo estamos alguna vez, pero si te ofrecen una mano amiga, amiga de verdad que sabe de lo tuyo que es generosa, que escucha.algo se forja en tí y tu alma se alivia un poco, yo no te puedo ofrecer más desde aquí pero si tu quieres toma mi mano te la doy de todo corazón, haz con ella lo que estimes oportuno. Una mano es muy importante aunque sea de un o una desconocido/a. A mi me ha pasado dos veces y con unas enfermeras que no conocía de nada , Pero aquellas manos (sobre todo la primera) porque yo no se lo había pedido fue una de las caricias más puras y reconfortantes que yo he sentido jamás. Porque no buscas UNA MANO AMIGA.
29 Noviembre 2008 | 06:45 PM