Paris

Tengo pegada la imagen de aquellos amantes franceses en una buhardilla, helados bajo las sábanas y oyendo el rumor de la calle, besándose y acariciándose lenta y sugestiblemente hasta que el calorante hediondo y tufoso se entrampa y liberan el miedo con el deseo y la fragórica del desencuentro. De que justamente se hayan debajo de esa capa de polvo para algo mucho más intenso que la mera física y la existencialidad mandona de buscar un trabajo, llenar la alacena con comestibles y comenzar a gastarse la vida burguesa.
Así mismo, me harías falta esta mañana de ruidos de mujeres afanosas con la rutina baja y chismorra de verse plañidas y sumergidas en sus diminutos espacios departamentales, cuando el gas de la comunidad entra en contubernio y las comidas aflojan sus aromas a maridos y niños sentados a la mesa.
Yo mientras, estoy florecida hacía ti, peleando con el gato las últimas migas del pan. Lista para abrirme y darte una mascada bajo la cubierta helada de la mañana, abrazada a tu cuerpo hasta perderme en la sintonía tenue de los viejos polvos de dos amantes, de la tapa siquiátrica y susurra de los amores en Paris.

Pinturas de Abbé Nozal


Gatto dijo
Paris, Paris... que hermosa ciudad. Por lo menos a mi me gusta mucho.
Un besito felino.
PD: bonita foto.
25 Agosto 2006 | 03:41 PM