Expansivas.
Debido al éxito innegable del asunto de los encajes y la libido malsana y mal arrelingada de mis pechugas por todos ya discurridas, debo decirles que ni loca ni tuerta, me voy a tirar a la delegación de la depre, la comida voraz y los calmates medicinales de aguitas mustias, para hacerme a la oración de que el calvario de las mujeres de mi familia, se repita, con dos hijos colgando bajo el brazo y más responsabilidades y trabajos, para que cargar la cruz tenga su chiste y el San Pello nos reciba con la barbuda y los brazos largos, de lo bien que lo hicimos, pero lo malito que lo pasamos.
No señor, yo soy de otro capitular y de otra estrofilla, por las mías y enchuecando la marcha, adolorida, fragmentada y con crujidera de corazón a estas alturas, pero enterita y bastante corrugada, pa lo que se mande y se insista.
Que a pesar de mis ojos de exigencia y mi lista de exprofesos limitada, yo acepto encantada, todo tipo de invitaciones a la orilla de una conversa, con virtual provocación de risa, palmoteo de bips y chateada de jugos vivenciales.
No soy rogada, para qué, si esta lesera ya es bastante complicada para hacerla de subida, cuando todo el trayecto puede estar a la bajada.
No me pidan eso si , ni dinero (que no tengo), ni matrimonio (no me caso ningunita otra vez), ni seriedad.
Fui mujer de un solo hombre, pero ahora seré la lumbre del fogón de la nochible, no vaya a ser cosa que la nueva ropita se me asumague, mientras corren las aguas truculentas bajo la calle del mundo, en letras adornadas, precipitaciones de boliche, manutenciones de amistosas, en fin, de todo el confín de las relacionables que se pueden dar entre los maduros.
Y para aquellos a los cuales les asalta la duda y no me creen, no me conocen y recien se enteran, yo soy de verdad y translucida, me afeito el bozo, me depilo la lengua y todo lo que acontece en esta hoja virtual, pasa de pura realidad en mi pellejo.
También, para los que ni siquiera creen que yo me tomo la molestia de saberlos, hay unos cuantos comentarios que me han quitado el sueño y hasta el resuello, pero por la muy requete dura y fatídica penpendicular de hacerse los listos, me tiraron la estopa y corrieron a perderse.
Así no se vale, como diablos doy por respondario que me interesan al alcance de mi puño y por escrito, si me dejan la nobleza y el orgullo por lo alto y por lo bajo ni se asoman a encaletarme un cuño, una dirección o hasta un epistolario en un blog de espía.
Por lo mismo, no me teman, juro que no muerdo, sólo ladro y dibujo la vida como me viene llegando.
A pito de lo mismo, ojalá se me atraviesen y se arrieguen a correr la misma suerte un poco más abajo, para que entablemos la concatenación celeste de que a pesar de lo aparatoso del equipo, la maquinaria presta la misma servicial acogida que la antigualla correspondencia a pluma y papel.
¿O creen que todas las cartas que guarda mi abuela en su cofre de recuerdos truchos, son de mi abuelo el finado? No que va, la cosa después del entierro se volvió una persecución diaria del perro de la casa en las patas del cartero, y mi querida y venerable abuela, reía de emotivo luto.
Y para cerrar este prefacio y darle oportunidad a que se me despresen, yo no cargo al buche a un madurón ocioso y barbarilla, ni al medicamental escritor de moda, ni a la juvenil terapista del periódico en domingo, ni al asolapado periodista que en compromiso con la cuasa del dinero, se debe esconder bajo siete capas.
Yo soy la misma Marcela, la de ojos bien abiertos, sonrisa manifiesta, un delicado lunar bajo la espalda y cientos de revuelos para dejarlos sueltos.


LAura VERONica dijo
Marcela...¿alguien lo duda?. Yo no!!!!!!!
un beso bien grandotote!!!!
laura (laveron)
26 Mayo 2006 | 03:30 AM