Quienes somos
"Una cosas es lo que uno quiere ser, otra lo que la tribu te permite ser"
Mircea Eliade.
Leo el blog de Rafael y me sonrío porque ya una vez lo usé a él sin autorización para evitarme tener que pensar un post. Pero fue esa única y solitaria vez que creía que la "tribu" se detendría un poco en la marcha frenética y tomaría conciencia de la condición de entes creativos y a la vez, fugaces.
¿Somos, dentro y fuera de la virtualidad, parte de un todo?, ¿o sólo desmembrados trozos que ejercemos el malabar de la rutina y el sacrificio para que un cuerpo mayor, superior y a la vez, más coordinado, siga avanzando en pos del futuro, el progreso, el bienestar de la humanidad?
Tengo mis auténticas dudas con esto del discurso tan bien estructurado y las emanaciones de futuro, progreso y humanidad. Ciertamente, el futuro es incierto; que creemos estar cómodos y tranquilos en un trabajo mediocre pero rentable, hasta que viene la reestructuración y quedamos sentados en medio del tráfico con nuestro escritorio y nuestras nubladas percepciones de seguridad.
El progreso es otra menta medio dura de tragar ("mentas", "mentitas", de esas para mejorar el aliento),
porque si bien nos acerca y nos permite tener blog, llegar más rápido, sanar más pronto y dormir más a gusto, no necesariamente nos hace la vida más fácil, más tranquila y expedita y como siempre, eso dado por la naturaleza en forma libre y sin sucedaneos, termina siendo nuestro anhelo mayor cuando estamos a dos pasos de la muerte.
Ahora, la humanidad es una cosa entre bondad y visión de conjunto que no nos lleva muy lejos, porque como buen monstruo de mil cabezas, no va encarrilado y derechito, si no que disiente, retrocede, pega y aniquila nuestros egolátricos sentidos como amasijo y embutido.
De esta forma perdemos la idea que teníamos de virtud y eternidad para pasar a ser uno más del montón, una hebra más de la red. "Un instante en la vida del tazón", como dijo Yasunary.
Así las cosas, escribir cada mañana es un intento por ser parte de la tribu, pero a la vez, tener mi espacio en la cueva para marcar mis manos y expresarme, para decir que de intelectual ni un pelo, pero que de radical y loca, muchos. Que me gusta el sol y la vainilla, pero quiero conservar los bosques para que también otros hijos los disfruten, que ya no me importa tanto si me leen o no me leen, si no que se me permita hablar de lo que venga porque ahora, justo ahora, he comenzado a entender quién quiero ser.
Un beso para todos y adelante!


laveron dijo
grande marcela...adoro tus reflexiones. dentro de una cotidianidad se expande el mundo. y vos lo llevas en la mano.
4 Noviembre 2005 | 02:02 PM